Una carta, un rol, la mujer, los hijos.
- macarenacr3
- 15 jun 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 16 jun 2020

Asistimos a un nuevo siglo, que nos encuentra de-construidos, pensando nuevas categorías, roles, géneros, trabajos, posicionamientos. Pero definitivamente hay cosas que arrastramos del siglo pasado, de los mandatos, de la crianza, de los discursos que imperan y me atrevería a decir que quizás hasta del inconsciente hay cosas que portamos como “dadas”.
Hablemos de la otra cara de la moneda del hecho de ser madres, todavía recuerdo una revista de cuando era chica que se llamaba “ser padres hoy” jaja que risa, si en realidad la que siempre está ahí es la madre ¿Que marketing utilizaba esa gente?.
Los momentos oscuros que conlleva la maternidad en los primeros meses, no son ninguna revelación, quizás las madres puedan explayarse más sobre esto, para enumerar algo, se me ocurre por ejemplo: los dolores de pecho, los dolores postparto, los dolores que tenés durante el embarazo, las hormonas revolucionadas, las ganas de llorar porque no sabes por dónde empezar, creo que es un tema tabú, porque de esto nadie habla. Con un condimento de culpa que sugiere ¿cómo voy a declarar que tengo ganas de frenar acá todo? Y entonces uno termina como ¡reprimiendo eso! pero el dolor continúa y sigue pulsando ahí como una canilla que gotea y esos llantitos del bebe, te recuerdan que no podes salir corriendo y quizás hasta funcionan de motor para seguir adelante.
Que dolor siente una madre, me lo puedo siquiera imaginar, con lo que me fueron contando mis amigas, mi cuñada, mi tía, mi mamá, mi abuela y todas las que alguna vez eligen desahogarse pero sintiéndose mal por pensar que son “malas madres” quejándose de un dolor que ¿ni siquiera se nos está permitido sentirlo? Lo escribo así con signo de interrogación para comenzar a interpelarnos.
Pienso en un partido de cartas en donde nosotras ya arrancamos como con varias jugadas de desventaja. Porque desde el embarazo y luego desde los primeros cuidados del bebe, nos hacemos 100% cargo y por un tema de “función biológica” somos las que asumimos ese rol de gestación, dar de amamantar, de estar pendientes de cada llanto, de no dormir noches enteras, etc. Y esto ya sienta un precedente, que luego con el pasar del tiempo nos lleva a asumir y tener a cargo más responsabilidades que el padre. Entonces, me pregunto si es que ya sesgamos ciertos roles que quedan como segmentados desde el momento cero, siendo que ya fuimos portadoras de esa función y luego sumado a que a veces no contamos con el apoyo de una pareja que sea abierto respecto de compartir las responsabilidades; o bien la culpa que sentimos y la sociedad que nos termina de acallar con un sistema de poder que oprime a la mujer. Así es, como ya tenemos ese rol designado y terminamos haciendo maniobras para poder sostener nuestros trabajos, nuestra carrera profesional, nuestros hijos, nuestra familia, la autoestima, el cuerpo, la vida, quizás hasta ponemos en esta balanza a la posibilidad de volver a ser madres?. Guau.
Propongo que podamos seguir interpelándonos porque todavía nos quedan muchas preguntas incluso para hacernos a nosotras mismas; mucho por de-construir; mucho por pensar; mucho por cambiar; mucho camino por recorrer; y mucho dolor y sufrimiento por pasar.



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